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003 ES-MaFOS
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080 _a811.134.2-3"19"
100 1 _aHawthorne, Nathaniel
_928701
245 1 3 _aEl espantapajaros /
_cNathaniel Hawthorne ; traduccion y postfacio de Juan Sebastian Cardenas.
250 _a1ª ed.
260 _aCaceres :
_bPeriferica,
_c2012.
300 _a70 p ;
_c17 cm.
490 0 _aBiblioteca Portátil ;
_v47
520 _aUna bruja. Un espantapájaros. Y una de esas historias a las que Orson Welles llamaba «inmortales» (y nunca mejor dicho en este caso).Nathaniel Hawthorne era experto en el «vaciado psicológico» de sus personajes, algo que aproxima su literatura, sin duda, a algunos de los escritores modernos más radicales, como sus grandes admiradores Melville, Kafka y Beckett.El otro elemento que hace de Hawthorne un contemporáneo nuestro es, por extraño que parezca, su debilidad por la alegoría: un umbral entre tiempos, una suerte de mecanismo que se afana por traer de vuelta un pasado condenado a la desaparición y al olvido.El espantapájaros ocupa un lugar muy particular en la obra de Hawthorne. Se trata de una de las piezas mejor logradas de toda su producción. Y lo es precisamente por el rigor con el que asume, y al cabo exaspera, sus premisas alegóricas: he aquí, ante el lector del siglo XXI, una estupenda vanitas, ese extraño género de bodegón alegórico, tan popular en el Barroco, que juntaba en el cuadro objetos inanimados y efímeros con el fin de aleccionar al espectador sobre la fugacidad de la vida y la banalidad de los placeres mundanos. Pocos relatos encierran tan fértiles contradicciones como éste. Pocos hay tan sugerentes.
650 4 _aNovela
_97403
700 1 _aCardenas, Juan Sebastian
_995215
_etrad. y postf.
942 _2udc
_cLBA