Imagen de Google Jackets

Tres hombres en una barca / Jerome K. Jerome ; [traducción, Juan Carlos Silvi ; introducción de Stella Gibbons]

Por: Colaborador(es): Tipo de material: TextoTextoSeries Bolsillo Blackie ; 23Detalles de publicación: Barcelona : Blackie Books, 2022Edición: 1ª edDescripción: 243 p. : mapa ; 19 cmISBN:
  • 978-84-19172-24-2
Otro título:
  • Subtít. de la cub. (por no mencionar al perro)
Tema(s): Resumen: Tres hombres (el perro Montmorency no cuenta) deciden embarcarse en un crucero por el Támesis, en busca de paz espiritual y de vida sana. Lo que ignoran estos mártires de la hipocondría es que a veces pasan cosas que pueden transformar el más modesto de los viajes en una aventura cuanto menos pintoresca. “Éramos cuatro: George, William Samuel Harris, yo y Montmorency. Estábamos sentados en mi habitación, fumando y charlando sobre lo mal que nos encontrábamos; mal desde el punto de vista médico, naturalmente. Todos nos sentíamos enfermos, y eso nos estaba poniendo bastante nerviosos. Harris dijo que a veces le daban unos mareos tan extraordinarios que apenas sabía lo que hacía, y después George dijo que también él tenía mareos y apenas sabía lo que hacía. En mi caso, lo que no funcionaba era el hígado.”
Tipo de ítem: Libro adulto
Etiquetas de esta biblioteca: No hay etiquetas de esta biblioteca para este título. Ingresar para agregar etiquetas.
Existencias
Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Estado Código de barras
Libro adulto Libro adulto La Casa Encendida N JER tre Disponible 2000004700

Tres hombres (el perro Montmorency no cuenta) deciden embarcarse en un crucero por el Támesis, en busca de paz espiritual y de vida sana. Lo que ignoran estos mártires de la hipocondría es que a veces pasan cosas que pueden transformar el más modesto de los viajes en una aventura cuanto menos pintoresca.
“Éramos cuatro: George, William Samuel Harris, yo y Montmorency. Estábamos sentados en mi habitación, fumando y charlando sobre lo mal que nos encontrábamos; mal desde el punto de vista médico, naturalmente. Todos nos sentíamos enfermos, y eso nos estaba poniendo bastante nerviosos. Harris dijo que a veces le daban unos mareos tan extraordinarios que apenas sabía lo que hacía, y después George dijo que también él tenía mareos y apenas sabía lo que hacía. En mi caso, lo que no funcionaba era el hígado.”