Imagen de Google Jackets

El principito / Antoine de Saint-Exupery ; [traduccion, Bonifacio del Carril].

Por: Colaborador(es): Tipo de material: TextoTextoIdioma: spa Lenguaje original: Francés Detalles de publicación: Barcelona : Salamandra, 2019.Edición: 5ª edDescripción: 61 p. : il. col. y n. ; 26 cmISBN:
  • 978-84-9838-670-7
Tema(s): Resumen: Incluye las acuarelas originales que uso el autor para dibujar El principito . Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días. La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía: —Por favor..., ¡dibújame un cordero!
Tipo de ítem: Libro Infantil
Etiquetas de esta biblioteca: No hay etiquetas de esta biblioteca para este título. Ingresar para agregar etiquetas.
Existencias
Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Estado Código de barras
Libro Infantil Libro Infantil San Cristóbal N SAI pri No para préstamo 6000169220

"Con las acuarelas del autor"

Incluye las acuarelas originales que uso el autor para dibujar El principito . Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días.
La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía:
—Por favor..., ¡dibújame un cordero!