Imagen de Google Jackets

Yo soy Eric Zimmerman. I / Megan Maxwell.

Por: Tipo de material: TextoTextoSeries Esencia | Eric Zimmerman ; 1Detalles de publicación: ; Barcelona : Planeta, 2017Edición: 1ª edDescripción: 533 p. ; 22 cmISBN:
  • 978-84-08-17750-0
Tema(s): Resumen: ¿Te atreves a vivir las fantasías femeninas de la mano de Eric Zimmerman? No te pierdas este spin-off de Pídeme lo que quieras, la saga erótica más morbosa. Me llamo Eric Zimmerman y soy un poderoso empresario alemán. Me caracterizo por ser un hombre frío e impersonal, que disfruta del sexo sin amor y sin compromiso. En uno de mis viajes a España para visitar una de mis delegaciones conocí a una joven llamada Judith Flores. Ella me hizo reír, me hizo cantar, me hizo incluso bailar, y yo no estaba acostumbrado a eso. Cuando me di cuenta de que sentía más de lo que debía, me alejé de ella, pero regresé, pues esa mujer me atraía como un imán. A partir de ese momento comenzamos una relación plagada de fantasía y erotismo, en la que disfruté enseñando a Judith a gozar del sexo de una manera que ella nunca había imaginado. Y tú, ¿te atreves a descubrir el lado sumiso, dominante y "voyeur" que todos llevamos dentro?
Tipo de ítem: Libro adulto
Etiquetas de esta biblioteca: No hay etiquetas de esta biblioteca para este título. Ingresar para agregar etiquetas.
Existencias
Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Estado Código de barras
Libro adulto Libro adulto La Casa Encendida Depósito Lce N MAX yo Disponible 6000162252

En cubierta: No apto para menores de 18 años.

En cubierta: Volumen I.

¿Te atreves a vivir las fantasías femeninas de la mano de Eric Zimmerman? No te pierdas este spin-off de Pídeme lo que quieras, la saga erótica más morbosa. Me llamo Eric Zimmerman y soy un poderoso empresario alemán. Me caracterizo por ser un hombre frío e impersonal, que disfruta del sexo sin amor y sin compromiso. En uno de mis viajes a España para visitar una de mis delegaciones conocí a una joven llamada Judith Flores. Ella me hizo reír, me hizo cantar, me hizo incluso bailar, y yo no estaba acostumbrado a eso. Cuando me di cuenta de que sentía más de lo que debía, me alejé de ella, pero regresé, pues esa mujer me atraía como un imán. A partir de ese momento comenzamos una relación plagada de fantasía y erotismo, en la que disfruté enseñando a Judith a gozar del sexo de una manera que ella nunca había imaginado. Y tú, ¿te atreves a descubrir el lado sumiso, dominante y "voyeur" que todos llevamos dentro?

No apto para menores de 18 años.