Imagen de Google Jackets

El sendero en el bosque / Adalbert Stifter ; traduccion del aleman a cargo de Carlos d'Ors Fuhrer.

Por: Colaborador(es): Tipo de material: TextoTextoDetalles de publicación: Madrid : Impedimenta, 2008.Edición: 1ª ed. en ImpedimentaDescripción: 154 p. ; 20 cmISBN:
  • 978-84-936550-0-6
Tema(s): Resumen: Narrada con sencillez y frescura,"El sendero en el bosque"es un sorbo de agua de fuente en un día de calor. Un libro lleno de inocencia y sobriedad, pero también de una profunda sabiduría no exenta de destellos de mordacidad, para paladares acostumbrados a los mejores vinos.«Hay que advertir que el señor Tiburius, de joven, era un gran mentecato.» Estas palabras son la carta de presentación del neurasténico, solitario y misántropo Tiburius Kneight que, hastiado de todo e instalado en una vida de lujo e indolencia, decide visitar un balneario siguiendo los consejos de un doctor algo chiflado que nunca receta medicamento alguno a sus pacientes. Porque, ¿quién creería a un doctor que prescribiera un paseo por un bosque, una caja de lápices, un cuaderno de dibujo, una cesta de abedul y una campesina que recoge fresas?
Tipo de ítem: Libro adulto
Etiquetas de esta biblioteca: No hay etiquetas de esta biblioteca para este título. Ingresar para agregar etiquetas.
Existencias
Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Estado Código de barras
Libro adulto Libro adulto La Casa Encendida N STI sen Disponible 6000162233

Narrada con sencillez y frescura,"El sendero en el bosque"es un sorbo de agua de fuente en un día de calor. Un libro lleno de inocencia y sobriedad, pero también de una profunda sabiduría no exenta de destellos de mordacidad, para paladares acostumbrados a los mejores vinos.«Hay que advertir que el señor Tiburius, de joven, era un gran mentecato.» Estas palabras son la carta de presentación del neurasténico, solitario y misántropo Tiburius Kneight que, hastiado de todo e instalado en una vida de lujo e indolencia, decide visitar un balneario siguiendo los consejos de un doctor algo chiflado que nunca receta medicamento alguno a sus pacientes. Porque, ¿quién creería a un doctor que prescribiera un paseo por un bosque, una caja de lápices, un cuaderno de dibujo, una cesta de abedul y una campesina que recoge fresas?